La vuelta de las rodillas raspadas
Por Nana Pe

Un toldo azul cubre la superficie de toda la cancha. En la entrada del predio, una mesita de plástico con un mantel rojo sangre sirve como recibidor. Ahí espera Tuto, el encargado, con un cigarrillo en una mano y el termómetro en la otra. Pecha, que se puso al hombro la organización del torneo relámpago,